Sin escaparate ni aire acondicionado, pero con el corazón en la mano, los comerciantes informales de Ciudad Juárez demostraron que la empatía no se mide por el tamaño del local, sino por el tamaño del alma.
A diferencia de algunos negocios establecidos que permanecen indiferentes, los vendedores de mercados callejeros se organizaron para llevar despensas y artículos de primera necesidad a quienes lo perdieron todo por las lluvias La iniciativa fue impulsada por el titular de la dependencia municipal, Óscar Guevara, quien, junto a líderes de mercados, inspectores y personal administrativo, organizó la colecta, clasificación y entrega de los apoyos.
“Fue una muestra de empatía genuina por parte de quienes también enfrentan diariamente la adversidad, pero que no dudaron en extender la mano a quienes perdieron todo”, expresó Guevara.
Este gesto evidencia que el verdadero compromiso con la comunidad sigue vivo entre quienes más luchan por salir adelante.
Con valores como la solidaridad, el respeto y la compasión, se levantó una red de apoyo entre iguales: personas que saben lo que es sufrir y por eso, no dudan en ayudar.
Un gesto de solidaridad y valores humanos fue protagonizado por comerciantes de mercados populares, quienes, a través de la Dirección de Regulación Comercial, entregaron despensas, ropa, zapatos y artículos de limpieza a familias afectadas por las lluvias recientes en distintas colonias de la ciudad.
De acuerdo con la dependencia, más de 70 mercados ambulantes y semi establecidos participaron en la campaña altruista.
Se destacó la participación activa de comerciantes del Mercado Finca Bonita. Su líder, Ana Lilia Cedillo, relató que el apoyo se organizó en cuestión de horas, pues muchos comerciantes conocen de cerca el sufrimiento de enfrentar lluvias, granizo o calor extremo sin techo fijo.
“Nosotros también vivimos con incertidumbre todos los días, pero eso no nos impide tener humanidad. Esta vez tocó apoyar a quienes quedaron con el corazón y la casa vacíos por las lluvias”, dijo Cedillo, al subrayar que el amor al prójimo es un principio que aún rige entre los mercados.
Durante las precipitaciones del pasado mes, decenas de familias juarenses perdieron sus viviendas, electrodomésticos y pertenencias. Aunque autoridades como la Desarrollo Social del Municipio de Juárez ya iniciaron la entrega de materiales para reconstrucción, el apoyo ciudadano sigue siendo indispensable.
En ese sentido, los comerciantes informales demostraron una sensibilidad social muchas veces ausente entre los negocios establecidos. Lejos de una campaña publicitaria o interés comercial, su ayuda fue movida por la empatía y la voluntad de aliviar el sufrimiento ajeno.
“Esto no es sólo entregar una bolsa de comida, es decirle a la gente: ‘no estás solo’”, concluyó Guevara.
